Como ya lo habían hecho los industriales y los banqueros, ayer fueron los constructores quienes visitaron la Casa Rosada para analizar con Cristina Kirchner el denominado Acuerdo del Bicentenario.
"El desafío que todos los argentinos tenemos para el siglo XXI es este acuerdo del Bicentenario en cual estamos trabajando", señaló la Presidenta, luego de esa reunión, en otro acto. Al salir de la entrevista, el titular de la Cámara de la Construcción (CAC), Carlos Wagner, fue al grano. "La idea que nos dejó la Presidenta es que será un documento, no va a ser un verso, va a ser un documento consistente", enfatizó el titular de la CAC al referirse al pacto del Bicentanerio.
El Gobierno hizo trascender que el acuerdo se firmaría, aunque su contenido no esté totalmente definido, el 25, tal como se preveía originalmente.
La reunión con los constructores se dio cuando las cuatro entidades del campo aún no habían anunciado su decisión de continuar con el paro en el sector. Sin embargo, el conflicto estuvo indirectamente presente.
Antes de sentarse en la mesa algunos hombres de negocios le hicieron llegar al Gobierno el mensaje de que este acuerdo tendría mayor calidad institucional si todos los sectores lo firmaran, incluyendo al campo. El interlocutor del mensaje extraoficial habría sido el ministro de Planificación, Julio de Vido.
Con todo, desde el riñón K se hizo saber que el conflicto con el campo y su desenlace no era un tema considerado relevante para ese encuentro y, finalmente, el tema formalmente no se planteó.
De todos modos, desde la CAC hubo una mención indirecta a la decisión adoptada por los dirigentes del campo. Recordaron que aunque tras la crisis del 2001 el sector de la construcción sólo sumaba unos 90.000 obreros, nadie decidió una medida de fuerza como mecanismo de reclamo. Y señalaron que actualmente este sector recuperó los 400.000 empleados directos que tradicionalmente tuvo.
Hubo otra mención al conflicto del campo, aunque también indirecta. Los constructores plantearon que en los últimos meses, las inversiones se desaceleraron en especial en las provincias y que eso provocó una reducción de hasta un 7% en los niveles de actividad de la construcción.
La Cámara de la Construcción, a través de un comunicado de prensa, calificó de "muy cordial" al encuentro. Estuvieron, además de Wagner, el vice Aldo Roggio y el secretario Gregorio Chodos. A la Presidenta la secundaron, De Vido; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, y el secretario de Obras Públicas, José López.
Sobre los temas que vienen negociando, una nueva ley de Accidentes y de Riesgos de Trabajo (ART) es el que concentra la atención de hombres de negocios que movilizan los ladrillos.