Alfio Basile gritó su alivio con un insulto feroz y al aire. Estaba al borde del campo de juego, cerró su puño derecho, lo agitó y sintió lo que genera una victoria como la que acababa de suceder frente a Uruguay: un instante de calma después de la posibilidad incómoda de un vendaval. No era un partido cualquiera para el entrenador de la Selección: tras cinco encuentros sin éxitos en las Eliminatorias y una semana previa con presiones añadidas (por la situación Boca-Riquelme), no había lugar para otro desenlace que un triunfo tranquilizador. "Tantas encuestas decían que era fundamental ganar, que no se podían perder puntos... Bueno, ganamos", dijo un Basile de cara agria, más allá de la victoria valiosa.
Y enseguida comenzó a disparar palabras contra el árbitro del partido, el paraguayo Carlos Torres, quien amonestó a diez jugadores (cinco de cada seleccionado) y tuvo varias jugadas polémicas que resolver. "Hoy estaba loco con el árbitro; me sentí más nervioso que en el partido contra Paraguay", dijo. Y continuó: "Nosotros no pegamos una patada. Hubo una plancha brutal de un uruguayo delante mío y no cobró nada. Y después amonestó por pelotudeces". Y calificó la amarilla a Juan Román Riquelme como "ridícula".
También se quejó por el gol anulado a Martín Demichelis, en el primer tiempo. "Yo creía que no estaba en offside y me lo confirmaron de adentro".
Añadió también sobre Torres y su influencia en el desarrollo del encuentro: "Se complicó por la permisividad del árbitro. Se hizo feo, cortado. El carrito habrá entrado veinte veces.... Un desastre".
Había también una razón que no mencionó para su fastidio: en el partido de la décima fecha, el miércoles ante Chile, en Santiago, Basile no podrá contar con dos de sus jugadores preferidos, Carlos Tevez y Riquelme, quienes ayer sumaron su segunda amarilla en la competición. Sobre ese encuentro inminente ante La Roja de Marcelo Bielsa, también se refirió el entrenador: "Jugar en Chile ya sé lo que es: en la Copa América del 91 fuimos visitantes todos los partidos".
En cuanto a lo futbolístico, indicó: "Lo vi bien al equipo. Me voy conforme, sobre todo con el resultado". Y sobre el desarrollo expresó: "Era imposible jugar. Si vos tocás la pelota y te voltean, no se puede. Los jugadores metieron como tiene que meter un equipo cuando te matan a patadas".
En términos individuales hubo elogios para Javier Mascherano, quien jugó en inferioridad física durante buena parte del encuentro. Contó Basile: "No saben lo que es la canilla de Mascherano. Jugó medio rengo, pero igual lo hizo muy bien. El pibe tiene una actitud fenomenal. Me pongo muy contento por él".