Programa de entretenimientos? Sí. 'De humor? Sí. 'Infantil? También. El muro infernal (Telefé, a las 21.30) puede ser inclasificable, pero tiene, al parecer, todos los ingredientes necesarios para posicionarse, muy seguido, entre los cinco ciclos más vistos de la televisión con un promedio de 14 puntos de rating (según Ibope).
"Los 70 muros del programa original nos alcanzaron apenas para 10 días. Tuvimos que ponernos a inventar otros. Y ahora tenemos 900 diseños distintos", cuentan los productores Marcela Duarte y Federico Hoffmann, explicando, en parte, el fenómeno que transformó la competencia original del formato japonés en otro espectáculo. "Ahora nos piden este formato que inventamos nosotros en vez del original para llevar a otros países", cuenta Marley. El programa tiene sus versiones en Rusia, Francia, España e Italia.
Las paredes de telgopor se acumulan en los distintos rincones del estudio y en un depósito especial. Varias personas trabajan en sus troquelados como en los clásicos juegos Segelín, reconstruyendo algunos de los muros que, con suerte, se pueden recuperar después del juego. Ellos son parte de las 100 personas que trabajan delante y detrás de cámaras.
Lentamente, desde su arranque en marzo, El muro... se fue posicionando y ganando adeptos, entre grandes y chicos, con una galería de personajes casuales y bizarros que acompañan a Marley y que terminaron instalándose. Una variedad de factores confluye para convertir a El muro... en éxito.
«, Su conductor, Marley, es sin dudas, uno de ellos. Después de viajar por el mundo, de probar toda clase de alimañas, Marley encontró un nuevo nicho en el que también funciona: el infantil. El estudio de Telefé, en Martínez, está repleto de niños de todas las edades que, en cuanto, divisan la figura longilínea del conductor, empiezan a gritar su nombre, le llevan dibujos, quieren saludarlo y hacer a la par de él, el clásico ¡Tres..., dos..., muro!. "El programa tiene un humor muy naif y creo que combina las cosas que hacen reír a los chicos y otras, más irónicas, que entienden los adultos. Pero no hay chistes zafados. Yo, a veces me tengo que morder la lengua para no decir algo inapropiado. Tuve que adoptar un filtro por los chicos. Todavía no lo puedo creer: el otro día fui a un shopping y me tuvieron que sacar porque se me vinieron todos encima", cuenta. El cariño de los chicos se manifiesta de distinta manera: en una de las emisiones, Juan Cruz, el hijo de dos años de la panelista Marcela Tauro, no quiso bajarse ni un minuto de sus brazos. Así que Marley condujo todo el programa con el nene a upa. "Cada amague que hacía para bajarlo, se ponía a llorar. Es increíble". Admite que el estudio se convirtió en un verdadero salón de fiestas. "Nosotros partimos de una idea original, cada día arrancamos con un tema diferente: Shreck, Batman, La Guerra de las Galaxias, humoristas, dibujitos animados, bailanteros, floggers y emos. Pero después improvisamos mucho y nos divertimos: eso le da una agilidad increíble al programa". Marley dice que él es como un espectador más, que se divierte mientras conduce. "No soy humorista. Me dis frazo como lo hacía de chico, pero creo que la clave del éxito es la combinación de todo, una especie de Todo x 2 pesos y un programa infantil, algo que no pensamos. Simplemente se fue dando así".
«, El relator, Osvaldo Príncipi, inventor de frases absurdas sin las cuales, a esta altura, sería imposible imaginar el programa. (Ver recuadro). A él lo secunda, eficazmente, la locutora Carla Bonfante que juega a permanecer invisible.
«, La troupe que acompaña al conductor. Todos ellos no formaban parte del formato original, pero acá se instalaron y hacen su show aparte. Empezando por Nazareno Mottola, que es un verdadero camaleón, formado en el circo."Algunas cosas se me ocurren a mí y otras me las propone la producción. Me encanta transformarme en distintos personajes y tengo mucha confianza en lo que va a salir. Hago mi trabajo relajado, me divierto". El resto del equipo lo forman los bañeros Delfina Gerez Bosco y Leandro Pennas, las caras bonitas del grupo; Miss Murita (Natalia Kin), Luis María Kurosawa (Santiago Yonamine, músico del grupo Los Parraleños, de quien dicen, es el dueño del formato), entre otros.
«, Los efectos de humor al estilo cine mudo: tortas de crema en la cara, resbalones, cachetazos simulados, las caracterizaciones ridículas de personajes famosos, a veces, hasta compitiendo con el verdadero en el mismo estudio.
«, La pileta de 1,20 metros de profundidad y agua climatizada es otra de las estrellas del programa. En cada corte, el director pide que muevan el agua para lograr un efecto más llamativo en pantalla. Y los trajes plateados en los que se deben enfundar los participantes (resistidos por algunas famosas que no quieren poner en evidencia ni medio gramo de más) son de una tela especial, traída de China, elástica y que no escurre el agua, logran un efecto irreal.
Los estudios de Martínez se parecen a una casa de disfraces. Mezclados entre el equipo técnico, se pasean por los pasillos los actores que acompañan a Marley con sus caracterizaciones que van desde Los Locos Addams, Caperucita Roja y el Lobo e imitaciones que incluyen a Shakira, Fernando de la Rúa y hasta Silvia Süller. Globos, leche chocolatada y algún que otro elemento de cotillón se suman y le dan al lugar un aire de cumpleaños infantil en pelotero con cámaras de televisión. La diversión -la palabra más usada por el equipo- está garantizada, no sólo para los participantes, sino para todo el que se anime a formar parte del show metido en el disfraz de oso. "Estaba tirado en un rincón y lo rescatamos. El oso iba a estar en un sólo programa y ahora es un personaje fijo", confiesan. El traje se lo calza quien esté disponible.
Los productores cuentan que la persona que intentó pasar el muro por primera vez fue el propio Marley. Famoso por su torpeza, no lo logró. Pero cada noche tiene su revancha cuando los números del rating lo siguen acompañando y los chicos lo convierten en su ídolo.