Sábado 11
Octubre 2008
Ultimo Momento
Tamaño de textoEnviarImprimir


SIC: La victoria que más se goza

08:20

El ganador no sólo se quedó con el clásico más clásico a nueve minutos del final del partido. También obtuvo, con el 16 a 11, el aire suficiente para depender de sí mismo en la búsqueda de la clasificación para las semifinales del Torneo URBA Top 14.

AnteriorSiguiente

1 de 2

AnteriorSiguiente

1 de 5

Todos juntos, bailando y saltando por más de 15 minutos. Exhaustos por el esfuerzo de jugar un tiempo completo bajo una torrencial lluvia y con la enorme presión de dar vuelta un marcador adverso (CASI ganaba el primer tiempo 11-9), los jugadores de SIC se aunaron en un solo grito poniéndose de frente a la tribuna donde estaban sus más fieles seguidores, los bulliciosos Buenmozos de Boulogne. Un festejo merecido por ese vibrante triunfo por 16 a 11 que tuvo mucho de desahogo. Porque era el partido del año, ése que tanto se espera y el que todos quieren jugar. Porque era el clásico barrial ante un rival que llegaba henchido de orgullo por ser el líder invicto y el primer clasificado a las semifinales. Porque tuvo la fortaleza mental para asegurarse la pelota y quebrar la defensa con un try generado a partir de su mejor arma, el scrum, y porque tuvo la paciencia necesaria para controlar con firmeza cualquier embate.

Con las ropas empapadas, nadie quería dejar su lugar en la tribuna que da espaldas a la emblemática pileta, testigo fiel de históricos festejos. Al son de los redoblantes y las bocinas, todos los cánticos fueron para el eterno rival apenas el reloj electrónico arrancó la cuenta de los diez segundos finales. "Un minuto de silencio, shhh... para el CASI que está muerto", gritaron todos hasta dejar sus gargantas enrojecidas y preanunciar un festejo que se prolongó en el tercer tiempo y luego con un asado en la casa de Alfredo Lalanne, el medio scrum que disfrutó el clásico desde esa misma tribuna y que hoy viajará a Irlanda para sumarse por cuatro meses a Connacht en su primera experiencia profesional.

Este duelo entre los dos equipos de San Isidro (desde 1937 CASI ganó 58, SIC 43 y empataron 10) se jugó con el corazón caliente y la mente fría porque un error o una distracción se suelen pagar caro. La indisciplina en la retención de pelotas (se sancionaron 33 penales --18 contra SIC y 15 contra CASI--) permitió el quiebre mediante los envíos a los palos con dispar suerte: Serra acertó dos penales pero malogró tres y la conversión del try de Leonardi (mérito de Franzini al tomar rápido la pelota del scrum y generar el espacio), Figuerola acertó dos penales aunque falló dos, un drop y la conversión de su try (buen amago tras recibir el pase de Stuart) mientras Madero acertó con su remate de sobrepique. Después pesó la experiencia de SIC para bancar la parada hasta el final. En un clásico, no es poco.

Tamaño de textoEnviarImprimir