Con una actuación a media máquina, Brasil goleó 4 a 0 a Venezuela demostrando una indiscutible supremacía en la cancha. Los goles fueron convertidos por el reaparecido Kaká, un doblete de la figura del partido Robinho --uno en cada tiempo-- y el restante de Adriano. En el gol de Kaká, el del Milan fue a abrazar a Dunga "para demostrar que entre nosotros está todo bien". Este resultado alivió la presión existente sobre el técnico Dunga y colocó a los brasileños como los escoltas del líder Paraguay (por diferencia de goles con Argentina) en la tabla de las Eliminatorias sudamericanas. Además, el DT de Brasil se tomó revancha de uno de sus más notorios fracasos en la selección. En junio, Venezuela conquistó la primera victoria en su historia sobre Brasil: 2 a 0, en un amistoso disputado en Boston.
Precisamente, Dunga --que otra vez mostró su falta de elegancia a la hora de vestirse-- criticó duramente el tratamiento que recibieron los brasileños en tierra venezolana. "Yo siempre repito que cuando Brasil juega contra otros países, todo el pueblo se une para molestar. Y acá nos dejaron dentro del avión una hora y media parados. En el hotel hicieron barullo con motos y bocinas para que los jugadores no pudiesen dormir. Y cuatro o cinco lo pasaron mal por causa de la alimentación", disparó el entrenador luego de la goleada. Lucio y Elano vomitaron en el entretiempo, en el vestuario, mientras que Maicon y Gilberto Silva sufrieron problemas estomacales. Según denunció la Cadena O Globo, la Confedereción Brasileña sospecha que el desayuno del hotel fue el causante del malestar.
El entrenador anticipó que el próximo partido con Colombia, de local, "no será igual" al último 0 a 0 que consiguió rescatar Bolivia: "Haremos un buen juego porque la torcida de Río se lo merece".
Brasil tuvo un comienzo arrollador. Y antes de los 20 minutos ya había encaminado la goleada con un bombazo al ángulo de Kaká, un derechazo fulminante de Robinho desde 30 metros y un toque sutil de Adriano en la puerta del área chica. Venezuela sólo inquietó al segurísimo Julio César al comienzo de ambas etapas. En la primera, el arquero le anuló una buena chance a Guerra. Y en la segunda, protagonizó una increíble doble salvada frente a Maldonado.
Después, fue todo de Brasil que armó un equipo con seis sobrevivientes del Mundial 2006, que armó Carlos Alberto Parreira: Julio César, Lucio, Juan, Kaká, Robinho y Adriano.
En el segundo tiempo, Robinho y Kaká pudieron aumentar las cifras. Pero fue el delantero del Manchester City el que consiguió el 4 a 0. Atrapó un pelotazo de Kléber, la paró con la derecha, hizo pasar la pelota entre sus piernas y venció una vez más a Vega. Con la victoria consumada, Dunga probó a Alex y Mancini, jugadores convocados por él por primera vez.
Fue el tiempo de un dominio cómodo de Brasil ante un impotente conjunto Vinotinto, que por momentos fue reprobado por los 40 mil espectadores quienes respondieron con el grito de "Ole" cada toque de los brasileños.